San Josemaría Escrivá de Balaguer nació el 9 de enero de 1902 en Barbastro, España, en una familia profundamente cristiana. Desde joven mostró una fuerte vocación al sacerdocio, ingresando al seminario y siendo ordenado sacerdote en 1925. Su ministerio comenzó en contextos difíciles, especialmente durante la Guerra Civil Española, donde vivió la persecución religiosa con prudencia y fidelidad.
En 1928, recibió de Dios la inspiración de fundar el Opus Dei, con el propósito de enseñar que la santidad es accesible a todos y puede vivirse en medio del trabajo cotidiano y la vida ordinaria. Promovió una espiritualidad que integra la oración, los sacramentos y el esfuerzo profesional como caminos para ofrecer la vida a Dios y servir a los demás. Su mensaje enfatiza la coherencia entre fe y acción, y la santificación de la vida ordinaria.
Josemaría Escrivá escribió numerosos libros y cartas pastorales, destacando su obra Camino, que guía a los cristianos hacia la santidad mediante consejos prácticos y profundos. Murió el 26 de junio de 1975 en Roma, dejando un legado espiritual que se ha extendido por todo el mundo. Fue beatificado en 1992 y canonizado en 2002 por el Papa Juan Pablo II. San Josemaría Escrivá es un ejemplo de santidad laical y sacerdotal: enseñó que cada persona, en cualquier circunstancia, puede vivir cerca de Dios y transformar el mundo a través del amor y la fidelidad cotidiana.











